Mantener saludable tu sitio

Tu sitio nunca está terminado. Esta es una dura y estimulante realidad si la aceptas. Aquí encontrarás el porque cómo..

Salud y seguridad técnica: Copias sde seguridad, actualizaciones y seguridad

Tener una web es una responsabilidad. Asumiendo que estás usando un WordPress alojado por tu cuenta, es importante que mantengas tu sitio a salvo de daños y desastres, no importa lo improbable que parezca. La receta para la salud técnica tiene tres ingredientes: copias de seguridad, actualizaciones y seguridad.

Haz copias de seguridad de tu sitio para tener una copia por si algo sale mal. Ese “por si algo sale mal” podría ser una pérdida de datos (el sitio se ha caído) o un rotura (fallo en el código o hackeo). Tener copias de seguridad significa que tienes la paz interior de que no perderás demasiado trabajo si le pasa algo terrible a tu sitio.

Actualiza tu sitio para disponer de cada arreglo y mejora de seguridad. A menudo, las actualizaciones también tienen los beneficios de traer ¡nuevas características y soluciones a fallos! Entre el resto de CMS, WordPress supera con creces a los demás en lo que se refiere a facilidad de actualizaciones y de lo poco frecuente de actualizaciones que provoquen problemas. Asumiendo que estés usando plugins de buena reputación (y no demasiados plugins!), las actualizaciones deberían funcionar bien la mayoría de las veces.

Para finalizar, toma todas las precauciones de seguridad que puedas. Eso significa contraseñas robustas, una persona por cuenta de usuario y, espero, algún tipo de plugin de escaneo de seguridad.

Yo recomiendo encarecidamente iThemes Security. Lo insalo en la instalación de todos los clientes que mantengo. Ofrece un muy buen equilibrio de herramientas de seguridad, escaneos y protección ante ataques.

Si haces estas tres cosas es menos probable que experimentes problemas con tu sitio Y estarás más preparado para tratar los problemas que pudiesen ocurrir.

Salud del contenido: Crecimiento y poda

El contenido de tu web es como un jardín, y ¡tú eres el jardinero!

A medida que pase el tiempo, cierta información se quedará obsoleta, incorrecta, o simplemente anticuada. Volver a tu sitio al menos una vez al año a editar y quitar contenido es extremadamente importante. Si haces esto con regularidad será incluso mejor. No te pases y empieces a borrar todo, simplemente recorta con sabiduría donde se necesite, y mejora cualquier página que se note que va quedando anticuada.

Es probable que también necesites añadir información nueva a tu sitio. Eso implica tanto contenido perenne como nuevas historias, entradas en el blog y eventos, así como información sobre nuevos programas, personal y miembros de la directiva, o ¡cualquier otra cosa que haga tu organización que no haya hecho antes! Si tienes un “blog” particularmente activo o una sección de “noticias”, plantéate escribir sobre los problemas que se encuentran otras organizaciones sin ánimo de lucro que trabajen en tu mismo campo.

Para finalizar: tu web será la primera interacción de mucha gente con tu organización sin ánimo de lucro (o una segunda o tercera crucial para otros), y tu querrás asegurarte de que tu sitio es preciso y muestra la organización de la mejor manera posible.

¿Conoces a tu doctor?

Aunque elijas no trabajar con un voluntario ni pagar a un consultor, te recomiendo encarecidamente encontrar a alguien que pueda ayudarte si tu sitio alguna vez se rompe más allá de tu capacidad de arreglarlo. Si es posible, dale un proyecto pequeño para que pueda aprender de tu sitio y tú puedas establecer una relación con él para que esté disponible cuando lo necesites.

Los buenos consultores son difíciles de encontrar, así que una vez que tengas uno, ¡se agradable con él! 😉